Fuerte cuestionamiento realizó en un escrito una vecina –Letizia Canori- en la localidad del Meridiano V. Sus expresiones tuvieron una enorme viralización y repercusión en el pueblo.
“Sin luz, sin señal y sin respuestas: ¿Hasta cuándo los pueblos del interior vamos a ser invisibles? Vivimos en un pueblo de 2.000 habitantes al oeste de la provincia de Buenos Aires. Una comunidad tranquila, de gente de trabajo que paga sus impuestos y servicios como cualquier otra. Sin embargo, desde hace un tiempo, la sensación de abandono es abrumadora. Estamos a la buena de Dios”.
“Últimamente, los cortes de luz no sólo son cada vez más frecuentes, sino más prolongados. El último duró 2 horas; el anterior, 5. Pero el problema no termina en la heladera que se desconecta o la mercadería que se echa a perder. Cada vez que se corta la luz, se caen la señal telefónica y la red de internet. Quedamos total y completamente incomunicados”.
“Frente a esto, la pregunta es inevitable y urgente: ¿Qué pasa si hay una emergencia médica? ¿Qué hace un vecino si necesita una ambulancia, un bombero o asistencia policial en medio de la noche y no sale una sola llamada? ¿Acaso nuestra seguridad y nuestras vidas valen menos por vivir en un pueblo chico?”,
“Lo más doloroso no es sólo la falla técnica, sino el silencio. La falta de explicaciones, la ausencia de responsables y esa naturalización del problema por parte de las empresas proveedoras y las autoridades, que actúan como si nada sucediera. No podemos ni debemos acostumbrarnos a soportar este manoseo”.
“Pedir un servicio básico, estable y seguro no es un lujo ni un capricho: es un derecho fundamental. Los vecinos del interior bonaerense exigimos respuestas claras, inversión en infraestructura y un plan de contingencia real para que la comunicación no vuelva a caerse con cada apagón. No somos ciudadanos de segunda”.
En un pueblo donde la comunidad se conoce y la ayuda mutua es clave, quedarse a oscuras y sin comunicación es una situación peligrosa e inaceptable. Espero sepan comprender mi indignación y la angustia que genera sentirse en total abandono. Exijo respuestas”.



