Tras el informe policial sobre un robo de pinotea en una vivienda de la localidad de San Mauricio – hubo cuatro personas aprehendidas que ya declararon en Fiscalía y recuperaron su libertad – el abogado Ricardo Kurlat desligó de este hecho a su defendido Néstor Ríos. Elaboró un escrito donde detallan lo sucedido.
El Dr. Kurlat habló en el programa periodístico Magazine Café por FM La Torre 104.1 y dijo «creo firmemente en lo que me contó Ríos sobre la situación de la que se lo acusa. Él estaba convencido que tenía la autorización de la persona que supuestamente tiene disposición sobre ese inmueble». Ahora habrá que esperar lo que determine el Juez – «pero esto se resolverá rápidamente. Es más, hay personas de afuera del caso, como por ejemplo Jorge Pablo Rosolén, que seguramente prestarán declaración. Y esos testimonios serán clave para que la Justicia se expida» remarcó el abogado.
Este es el escrito elaborado por el estudio jurídico para que la población sepa la versión de los acusados – «Ante los hechos de amplia repercusión difundidos por todos los medios, a los que aparecen vinculados inclusive declaraciones de funcionarios de prevención y seguridad, no puedo menos que aclarar a la opinión pública lo siguiente».
1) Que he debido sufrir el agravio de ser privado de mi libertad por el breve lapso de unas horas en que fui trasladado a Trenque Lauquen y comparecer ante el Fiscal Doctor Fabio Arcomano, titular de la Unidad Fiscal de Instrucción Número 6, con la asistencia de mi Abogado Defensor el conocido penalista doctor Ricardo Kurlat.-
2) Que a dicha agraviante situación para un vecino antiguo y arraigado en el medio del que soy nacido y criado, donde me casé, formé mi familia, nacieron mis hijos y he desarrollado toda mi actividad laboral y comercial, con la que enfrento diariamente todas las necesidades y requerimientos de mi familia, se agrega ahora el gravamen irreparable de tener que soportar la murmuración, el rumor, la calumnia y la insidiosa tergiversación de hechos que desconocidos para la mayoría, aparecen como vinculados a gravísimos delitos, sin constituir más que una cuestión de bagatela artificialmente agigantada.-
3) El Juzgado me otorgó la libertad en el acto. En la misma circunstancia se ordenó la restitución del vehículo y su elemento de arrastre, juntamente con las herramientas, documentación y demás útiles portantes.-
4) Todo este desafortunado malentendido, se debió a la circunstancia de encontrarnos (Yo y mis dependientes) en una operación de desarme y extracción de maderaje existente en un inmueble de la localidad de San Mauricio, donde se contaba con la autorización de quién dijo (y se suponía) tenía la disposición de esa finca, sin que se operara con clandestinidad, nocturnidad, disimulo o encubiertamente. Todo ocurrió en pleno día y en horario de trabajo con los vehículos, operarios y herramientas a la vista. No se fue a demoler, desarmar ni llevarse nada sin autorización o subrepticiamente. Lamentablemente, en forma sorpresiva fuimos detenidos ante la sospecha y/o denuncia de quien todavía ignoramos.-
5) Ya se han formulado las primeras aclaraciones y estoy seguro, con la asistencia de mi letrado en pocos días esto quedará judicial y definitivamente concluido, con todas las cuestiones en claro y definitivamente establecido que no solo “no soy un ladrón de madera” sino que precisamente yo y mi familia hemos sido víctimas de una injuriosa situación que salpica el buen nombre y honor que siempre quise proteger en mis seres queridos, como la mejor herencia que podía trasmitir a quienes me sucederán en el tránsito de la vida. No guardo rencores hacia nadie. A nadie le deseo lo que me pasó. Pero por favor. Las tan poco frecuentes virtudes de la prudencia y el respeto, no están de más cuando se trata de un vecino cuyo comportamiento y antecedentes nadie puede poner en duda, no solo carezco de antecedentes y cumplo con todas mis obligaciones, sino que también “compro legalmente” y “pago” toda la madera que uso en el desempeño del viejo oficio de Cristo “la carpintería”.



