Un 30 de octubre, pero de 1983, ocurría uno de los acontecimientos más importante de la historia Argentina. La recuperación de la democracia. El pueblo, masivamente se volcó a las escuelas para elegir quien debería llevar adelante el desconocido camino que se iniciaba, ya que desde hacía mucho tiempo había reinado como alternativa cuasi válida el facto o la proscripción.
Difícil será para algunos olvidar ese momento histórico, comparable al 25 de Mayo de 1810 o al 9 de Julio de 1816, pero con una mayor visualización popular. Se votaba por recobrar las libertades y derechos y por recuperar la ilusión de ser argentino. El Preámbulo de la Constitución nos marcó el camino y dos grandes se enfrentaron. Raúl Ricardo Alfonsín e Ítalo Argentino Luder.
Fue la primera victoria en una elección presidencial obtenida por la Unión Cívica Radical que derrotó sin atenuantes al Partido Justicialista en elecciones transparentes y sin proscripciones.
Este hecho electoral marcó por siempre, la caída del autoritarismo, de la violencia política, de las violaciones a los Derechos Humanos y de las interrupciones constitucionales.
Honor a quienes con su lucha lo hicieron posible.



