Esta situación sucedió antes de comenzar el fin de semana largo. En La Pampa nadie sabe explicar a ciencia cierta qué, cómo, ni quiénes lo hicieron. En este informe republicamos lo titulado por el Diario Textual de la vecina provincia.

Las autoridades provinciales desmintieron que hayan abierto las compuertas del principal dique de contención de la Obra de los Daneses, en Quemú Quemú – La información había sido confirmada a Diario Textual por el intendente de la localidad, Alfredo Fernández, quien ahora se retractó y dijo desconocer a los autores de la maniobra – «Fue algo improvisado. Nosotros pensamos que habían sido las autoridades, pero después supimos que no. Entonces fuimos y las cerramos» dijo en diálogo con Radio Kermés.
«Hay muchos intereses en el medio», acotó Fernández. «Es un lugar que nadie controla -agregó- y no es difícil manipular esas compuertas. Cualquiera lo puede haber hecho».
Lo llamativo es que para abrir las compuertas se requieren de unas manijas especiales que están actualmente en manos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia.Las autoridades habían dicho que la apertura se iba a mantener por unos días para regular el cuenco en la zona del campo El Cerrito. Este cuenco, con una capacidad de 9 mil hectáreas, comenzó a rebasar el mes pasado hacia el segundo reservorio, que es el Bajo de Bárbulo, de unas 7 mil hectáreas.
Recién cuando el agua sobrepase la capacidad de ese otro bajo, continuará por canales hacia el este de la localidad, para desembocar en el bajo de Cobreros, ubicado al este de Quemú. Una vez que sobrepase su capacidad, el agua escurriría en dirección a la provincia de Buenos Aires. La localidad, si bien rodeada, no correría riesgos de anegarse.
Lo llamativo es que para abrir las compuertas se requieren de unas manijas especiales que están actualmente en manos de la Secretaría de Recursos Hídricos de la provincia.Las autoridades habían dicho que la apertura se iba a mantener por unos días para regular el cuenco en la zona del campo El Cerrito. Este cuenco, con una capacidad de 9 mil hectáreas, comenzó a rebasar el mes pasado hacia el segundo reservorio, que es el Bajo de Bárbulo, de unas 7 mil hectáreas.
Recién cuando el agua sobrepase la capacidad de ese otro bajo, continuará por canales hacia el este de la localidad, para desembocar en el bajo de Cobreros, ubicado al este de Quemú. Una vez que sobrepase su capacidad, el agua escurriría en dirección a la provincia de Buenos Aires. La localidad, si bien rodeada, no correría riesgos de anegarse.
Esta noticia ya comenzó a poner la lupa por parte de los gobiernos de Pellegrini, Trenque Lauquen y Rivadavia.



