La cadena de Farmacias tipo «Autoservicio» – que posee más de 3oo locales abiertos – pretende desembarcar en la provincia de Buenos Aires. Ante esta situación, los profesionales nucleados en territorio bonaerense. aducen que es ilegal. La semana pasada marcharon en las inmediaciones del edificio de la Corte Suprema de Justicia. De América estuvieron Luján Vaio y Josefina Polo. Mientras que el pasado jueves las farmacias locales cerraron sus puertas durante una hora en señal de protesta.
Representantes de las 4.500 farmacias bonaerenses, entre ellos de América y de otros distritos de la región, encabezados por la presidente del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, Isabel Reinoso, realizaron un abrazo simbólico al edificio de la Corte Suprema de Justicia de la Nación – «en defensa de las leyes vigentes y del modelo sanitario de la red de farmacias, que corren riesgo de ser avasallados por una cadena empresaria (Farmacity) interesada en instalarse sin adecuarse a esos parámetros» dijo Luján Vaio en el periodístico Magazine Café por FM La Torre 104.1.
También asistieron delegaciones de farmacéuticos de las provincias de Córdoba, Santa Fe, San Luis, Entre Ríos y Tierra del Fuego, y además Carlos Villagra, presidente de la Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina, mientras que el Consejo Directivo de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA se sumó a los pronunciamientos de numerosas organizaciones y entidades que rechazan todo intento de modificación de la normativa vigente, revindican a los medicamentos como un bien social y se oponen a la priorización de intereses económicos sobre la salud de la población.
La medida, que se desarrolló en coincidencia con el día del Farmacéutico Argentino, tuvo como epicentro el edificio de Talcahuano 550, en la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Las farmacias cerraron sus puertas durante una hora: fue en apoyo a la marcha. Sucedió el jueves pasado a las 11 de la mañana – misma hora y en simultáneo a la movilización en Capital Federal – pero se mantuvo el turno de Guardia. Por la tarde, en sus horarios habituales, reabrieron y se normalizó la atención.
“Esta acción en defensa de nuestra profesión es de suma importancia para motivar a los miembros de la Corte Suprema a sostener los fallos de la justicia bonaerense y no innovar en esta situación, a pesar de la queja elevada por la empresa (Farmacity)” explicaba Vaio – “porque una decisión contraria afectaría gravemente el modelo sanitario de nuestra provincia y cambiaría la norma que regula la cantidad de farmacias por habitante y la distancia que debe existir entre cada local».
La cadena Farmacity lleva adelante desde 2012 un reclamo judicial contra el Estado provincial en el que el Colegio de Farmacéuticos bonaerense es tercera parte interesada – Diferentes tribunales de la Provincia de Buenos Aires – Primera instancia, Cámara Contenciosa y Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires, esta última en diciembre de 2016 por unanimidad- rechazaron la instalación de Farmacity en territorio provincial. Pero la cadena empresaria presentó un recurso de queja ante Corte Suprema de Justicia de la Nación, que el mes pasado fue admitido para definir si tomará el caso.
Vaio en diálogo con el programa periodístico reveló que mantuvo contacto con la candidata a concejal María Paula Barrios Barón – «Rápidamente desde el oficialismo local entendieron nuestro problema y le dieron entrada a un proyecto de rechazo a Farmacity que será tratado después de las elecciones en el Concejo Deliberante». En esa línea también agradeció el contacto de otras fuerzas políticas con su sector.
Lo expresado en la inciativa del bloque de Rivadavia Primero – Cambiemos: El proyecto expresa – “la Ley 10.606 que regula la venta de medicamentos en la provincia de Buenos Aires define a las farmacias como un servicio público” por lo que “los comercios multirubros, que no solo venden medicamentos sino que amplía su cartera a productos de perfumería, farmacia y quiosco, compiten desde una posición dominante con los farmacéuticos locales”, pero que “no brindan el servicio personalizado al que están acostumbrados los habitantes de los pueblos”. Asimismo, resaltan que: “como la ley establece criterios geográficos y demográficos para la instalación de farmacias, si estas cadenas irrumpen estos criterios se romperían ya que la competencia sería absolutamente desleal, con el consiguiente perjuicio para los usuarios que verían mermada la cantidad de farmacias por la imposibilidad de competencia con estos gigantes polirubros” argumentan desde el bloque oficialista. De esta manera instan a «que se sostenga la vigencia de la mencionada Ley tal como se venía haciendo desde su promulgación” y que “se apoye el criterio del Colegio de Farmaceúticos de la provincia de Buenos Aires”.




