Ese tiempo – fuimos casi los últimos en la Argentina – es el que sufrió toda la región para volver a tener energía en sus hogares. Por suerte no hubo problemas extremos debido a este inusual corte del suministro eléctrico.
El domingo 16 de junio América y sus alrededores amaneció sin energía eléctrica. La gente comenzó a preguntarse qué habría pasado, pero nadie tenía una explicación concreta. Con el correr de las horas el fastidio era «moneda corriente» en los vecinos – porque claro vivimos hiper conectados – los celulares no funcionaban (en su mayoría por no tener señal, luego porque se quedaron sin batería) y no había forma de llamar o consultar con nadie. A eso sumemos que era el Día del Padre y que llovía, más también que en la ciudad cabecera había elecciones internas en el oficialismo para elegir los nombres que acompañarán al intendente Reynoso en la búsqueda de su reelección.
Los efectos del corte de la luz
El corte energético produjo ciertos problemas en el distrito de Rivadavia y en distintos servicios.
√El agua corriente comenzó a sentir las más de 11 horas sin energía ya que por ende la estación de bombeo dejó de funcionar.
✓Los cajeros automáticos de los Bancos, algunas Estaciones de Servicio y Comercios [funcionaron a medias, los negocios no pudieron utilizar registradoras ni balanzas eléctricas].
√Los teléfonos celulares – según las compañías – también anduvieron a medias.
✓El Hospital operó con normalidad ya que posee grupo electrógeno. El servicio de Guardia estuvo funcionando sin inconvenientes.
✓Sí hubo distintas complicaciones hogareñas, lógicas en situaciones como estas al no tener durante tantas horas energía.
Según la difusa información, lo sucedido tendría explicación en dos hechos: Hubo una sobrecarga de energía en una línea de transmisión que conecta las centrales hidroeléctricas Yacyretá y Salto Grande, las mayores generadoras del país, con la red nacional. Por otro lado, y más grave, hubo una falla técnica en los protectores de la red, que deberían haber encapsulado el corte en la zona del Litoral. Fuentes oficiales dejaron entrever que podría tratarse de un hecho «orquestado» y no descartaban ninguna hipótesis. Lo extraño, señalaban en el sector, es que el blackout haya ocurrido un domingo a la mañana, en otoño, con un demanda de energía lejos de los picos del verano.
El apagón se prolongó durante ocho horas en la mitad del país, mientras que en algunas localidades se extendió durante más de 15 horas. A las 21.35, se había recuperado el 100% del suministro eléctrico. Gustavo Lopetegui, secretario de Energía, dijo que «se trata de un hecho muy grave».
Para que se entienda un poco más – El sistema de electricidad está compuesto por tres actores: generación, transmisión y distribución. Las transportistas llevan la energía desde los generadores hasta los distribuidores –por ejemplo, EDEN– y estas empresas distribuyen la energía y la captan las Cooperativas como las de esta zona que finalmente son las que emiten las facturas de luz. Bien, en este caso, la falla se habría provocado en el transporte. La empresa que está a cargo del transporte de electricidad en extra alta tensión es Transener, que le pertenece en partes igual al Estado -compró la participación de Electroingeniería (del empresario Gerardo Ferreyra), a través de Ieasa (ex-Enarsa)- y de Pampa Energía, la compañía que tiene a Marcelo Mindlin como director ejecutivo. «Nunca había pasado y es raro que suceda un domingo a las 7 de la mañana, en otoño, con una demanda de 12.000 MW, menos de la mitad de los picos de 25.000 MW o 26.000 MW en verano. Es muy raro«, señalaron.
En principio, una sobrecarga generó un cortocircuito en la línea que une Colonia Elía y Belgrano, en Entre Ríos. Simultáneamente, la línea paralela que cubre Colonia Elía y Nueva Campana estaba fuera de servicio porque Transener está relocalizando una torre de transmisión que se está hundiendo a causa de que el caudal del río Paraná socavó los cimientos. Estas líneas llevan energía desde las centrales de Yacyretá y Salto Grande hacia Buenos Aires.
«Si bien el sistema está preparado para soportar el desenganche de una línea, en este caso se desengancharon dos líneas simultáneamente, ya que una estaba indisponible. Este debilitamiento anormal de la red de transmisión posiblemente desestabilizó las centrales de Yacyretá y Salto Grande y se perdieron sus aportes [alrededor de 3700 MW]», explica un informe preliminar de Cammesa, la empresa con control estatal encargada de despachar la energía al mercado.
La sobrecarga que se generó, sin embargo, debería haber afectado solamente esa zona del Litoral. Pero algo ocurrió que hizo disparar todas las proyecciones del sistema y, para protegerlo, se apagó la totalidad de la generación. Casi 15 horas después de que comenzara el corte, a las 21.35 el Gobierno informó que el servicio de electricidad estaba normalizado para el 100% de la demanda prevista en el país.



