Cada pueblo o ciudad del interior siempre tiene lugares emblemáticos donde la gente, los pobladores o los ocasionales clientes, tejen historias que perdurarán en el tiempo. En el Meridiano V, límite de la provincia de Buenos Aires y La Pampa, durante 55 años funcionó el boliche, pulpería o el bar de Nito Funes. Ubicado frente a la plaza principal de la localidad, esa esquina ya no será la misma, pero como en todas las cosas, hay un comienzo y un final. «Al Barquito se lo va a extrañar a horrores» dijo uno de los tantos parroquianos que frecuentaban el lugar.
«Hoy decidimos cerrar una etapa que nos deja millones de anécdotas y personas en nuestros corazones. Miles de momentos que quedarán para siempre. ‘El Barquito’ no es sólo un lugar. Es ‘El’ lugar donde se escribieron historias hermosas. Lugar en donde se entretejieron sueños. Y se cumplieron. Hoy queremos agradecer por estos 55 años de acompañarnos. Sabemos que el bar del Nito perdurará en el recuerdo. Llegó el momento de descansar» escribió su hija Vanessa Funes a modo de despedida.




