En la tarde del martes 1 de agosto la policía detuvo a una mujer y a un hombre con recetas archivadas adulteradas y con sellos truchos. Los involucrados son de la provincia Córdoba.
Según se pudo saber oficialmente que personal de la farmacia Caratti se parcató de la maniobra fraudulenta y avisó vía whatsapp al resto de los farmacéuticos de la ciudad. Para ese momento la pareja ya había estado en la farmacia Sánchez. Cuando intentaban hacer la misma maniobra en Farmacia Polo – ubicada en Banfi a metros de Moreno – la policía los aprehendió. Las recetas tenían el sello adulterado de un profesional que sería de la ciudad de Junín.

Se trata de Arturo Castro de 47 años y Noelia Franchos de 39, ambos con domicilio en Río Cuarto. Los dos quedaron imputados en una causa por “hurto y tenencia de dinero apócrifo” con intervención de la UFI N°1.
Los aprehendidos se movilizaban en un Fiat Palio PHV934 que fue secuestrado, así como también $3.400 apócrifos, una importante cantidad de psicofármacos, recetas a nombres de distintos pacientes y dos sellos de médicos psiquiatras que no coinciden con sus nombres y apellidos.
A diferencia de los medicamentos comunes, los que se venden con receta de archivo deben tener su venta controlada por que su mal consumo provoca adicción. Las farmacias deben llevar control de la venta de estos medicamentos, para ello hay libros que registran no solo su venta sino también el médico que los receto, esta receta debe tener si o si la fecha, sello y firma del médico. La venta de estos medicamentos sin la receta del médico autorizando su compra responsabiliza a la farmacia por cualquier problema que sufra la persona.



