En este informe vamos a hacer hincapié porque lo relatado por la vecina Marta Cucurull, sucedido en su vivienda ubicada a metros del acceso principal a la ciudad cabecera, generó enorme repercusión y porque no es la primera vez que sucede. Hasta cuándo?
«Siempre en casa, con nosotros, en familia, siempre amada como cada mascota que habita nuestro hogar, porque fuiste parte de la familia. Y un día llega la irresponsabilidad de algunos que aprietan un gatillo y te encuentran del otro lado.», comenzó escribiendo.
«Te tocó a vos, y no la sacaste barata. Podría haber sido un abuelo del hogar cuando está sentado afuera disfrutando del día de sol, un niño/a del barrio jugando en su patio.
Ninguna de mis mascotas sale de mi casa, fueron educados para que estén dentro del hogar, o sea que además de la irresponsabilidad de haber tirado, alguien se metió con su arma, quizá a una distancia prudencial, en mi patio».
La vecina reflexionó en sus redes sociales: «Podríamos haber estado también nosotros en ese momento. No me importa si es o no es un «aire comprimido» como dicen algunos para minimizar. Es un arma que a mi perra le perforó un pulmón».
«Hoy mi perra se murió, hoy no la puedo cuidar y disfrutar como lo hacía. Animales que nos dan tanto amor, y que, por algunos irresponsables que juegan a sacrificar animales, reciben tanta injusticia. No pudimos hacer más nada. Pampa murió»




