Esto provocó un significativo ascenso de una laguna al norte de Bernardo Larroudé que constituye una amenaza para la localidad.
Equipos técnicos advirtieron la presencia del tapón y, ante la imposibilidad de acceso a maquinaria pesada por «falta de piso», la limpieza del canal fue realizada a pala y carretilla por un grupo de operarios, a partir de lo cual comenzó a normalizarse.
Este suceso trajo a la memoria los enfrentamientos de principios de 2017 cuando pobladores intentaron impedir el paso de los equipos que eliminaron los tapones de las alcantarillas que con la complicidad de funcionarios bonaerenses habían obstruido, lo que permite suponer que ocurrió por estos días – reflejó Maracó Digital.



