Sucedió en la madrugada del sábado, precisamente en la intersección de Pellegrini y Ameijeiras. Afortunadamente solo hubo que lamentar daños materiales.
El vehículo –Citroën– era conducido por un joven quien iba acompañado de otros amigos. Por motivos que aún tratan de establecerse, el conductor perdió el control del auto que finalizó su recorrido incrustado contra el paredón del cantero en la vivienda ubicada en las calles mencionadas. El choque fue a unos 50 metros del estadio Anselmo Lobo de Independiente.
Los chicos fueron trasladados al Hospital Municipal donde corroboraron que no tenían heridas de consideración.



