El sábado por la mañana – 6.30 horas – unos amigos a bordo de un Ford Galaxy, por motivos que tratan de establecerse, terminaron sufriendo un siniestro vial. Fue a la altura del puente del canal del Río Quinto. Todos debieron ser hospitalizados con distintas lesiones.
El auto era conducido por Arturo Bellemans (hijo). Uno de los padres – Alberto Piky Cristobal – de los chicos internados en el Hospital de América, en diálogo con el periodista Nicolás Flores Duperou, contó que «todos en general están bien, con golpes importantes. El más comprometido tuvo una costilla fracturada y un hematoma en el riñón. Tuvo que ser operado, pero se está recuperando. Al principio fueron tres los chicos que fueron alojados en la terapia intermedia, luego los fueron trasladando hacia las habitaciones comunes, a medida que paulatinamente presentaron ciertas mejorías. Por ejemplo mi hijo, estuvo siempre en una pieza común. Dios estuvo con ellos, podría haber sido trágico. No llevaban colocados los cinturones de seguridad, y nadie salió despedido del vehículo».




