Sergio Rodríguez nos contó la otra cara de lo que está dejando esta situación. Se está escribiendo una nueva historia donde todos, cada uno desde sus lugares, es protagonista excluyente. Desde lo periodístico el referente de la Bonaerense destacó el compromiso general de la sociedad para acatar el aislamiento.
Fue una entrevista distinta, donde por momentos y durante el lapso de unos 35 minutos –el periodista Nicolás Flores Duperou para el programa Magazine Café– se abordó la problemática desde otra mirada, pero obviamente sin dejar de lado las cuestiones estrictamente informativas.
«Muchas veces la gente por mi cara, cree determinada situación sobre mi persona, pero la verdad que yo estoy tratando casi las 24 horas del día de solucionarle los problemas a los vecinos. Mi celular lo tiene mucha gente, y cuando alguien me consulta por algo trato de resolver esas inquietudes que tengan los vecinos. De esta situación salimos todos juntos, no hay otra. No se salva nadie solo» remarcó el titular de la Comisaría de Rivadavia.
¿Cómo es el comportamiento de la gente en Rivadavia?
«Por la experiencia que tenemos esperábamos alguna situación más compleja sobre todo los fines de semana, pero no es así. Estamos teniendo muy pocas intervenciones. Los primeros días hubo unos 50 infraccionados, y en total llevamos más de 80 vecinos notificados que no tenían cómo justificar hacia dónde se dirigían, o por qué estaban en la calle».
¿Tuvieron alguna bajada de línea de cómo manejar estas situaciones?
«Sí, todo fue cambiando con el correr de los días. Primero se los notifica. Es una advertencia, pero ante la reiteración de no cumplir con el asilamiento social se los infracciona y ahí comienza la interveción judicial».
¿Qué movimiento hay en la ciudad cabecera y en las localidades después de las 18 horas?
«Desde que se cierran los comercios habilitados hasta las 7.30 de la mañana tenemos casi 12 horas sin movimiento alguno. Más allá de algún caso de alguna persona que viene de algún campo o de alguna actividad que le demanda más tiempo y no puede volver a su casa a las 18, el resto de la población acata y permanece en sus viviendas».
¿Cómo es el movimiento en los comercios y bancos?
«Creo que lo que nos falta es educación con respecto a algunas medidas. El Gobierno colocó cintas para que la gente respete la distancia. Muchas veces tenemos que intervenir para que se mantenga esa distancia, que ya que estamos les recordamos es esencial. Se han hecho algunas notificaciones, sobre todo los primeros días, pero por ahora no se tuvo que realizar ninguna clausura».
Con respecto al uso de barbijos o mascarillas…
«Fuimos un distrito adelantado acá en Rivadavia, significó algo nuevo para todos. Pero sin duda una medida muy acertada la que se tomó. Se trata de una barrera más que le ponemos a la propagación de este virus».
Todos los días se ven controles de ingreso y egreso en América y localidades…¿Cómo se reparten las tareas?
«Es un trabajo en conjunto con la Patrulla Rural, la Comisaría de la Mujer, los Destacamentos de los pueblos y Guardia Urbana. Los controles en las localidades también son cada vez más intensivos. El resto de las horas se hacen con los patrullajes dinámicos y rotativos. En lo acopios se hacen controles rotativos para controlar que se cumpla con las disposiciones sanitarias y las restricciones al transporte foráneo».
Si hacemos una comparación…¿Cómo es la situación de Rivadavia con respecto a los demás?
«Hace un tiempo que aquí se han tomado medidas que luego fueron replicadas en la región. Como ser el Centro de Monitoreo, o la colocación de cámaras de seguridad. Otro parámetro que tenemos es el de efectivos que vienen de la zona aledaña y prestan servicio aquí. Ellos nos marcan que el acatamiento acá es más alto».
¿Qué respuesta encuentran con el vecino en la calle?
«En lo particular me vi sorprendido. Creo que en mi gestión se ha hecho un trabajo con un acercamiento limitado. Sin embargo en estos tiempos hemos recibido una respuesta muy positiva. Hemos recibido tortas, o comida que la gente acerca o hace llegar mediante algún delivery. Son gestos que demuestran que como sociedad se ha crecido y que seguramente como funcionarios públicos nos reconfortan y nos fortalecen en nuestro compromiso».
¿Qué es lo más complicado de esta situación para la Policía?
«Acá se ve un acatamiento alto de la sociedad a lo que respecta al aislamiento. Creo que lo más complicado es sostenerlo y mantenerlo. Esto es día a día y sobrellevar esta situación que es totalmente atípica para todos no es fácil. Lo más difícil será eso, sostener el orden y el respeto por las medidas restrictivas. Pero apelo al buen sentido que estamos teniendo aquí».



