El siniestro ocurrido en la mañana del martes 29 de agosto a escasos kilómetros de América fue el epicentro de la noticia en el noroeste bonaerense y La Pampa. Las redes sociales, los medios de comunicación y la calle, así lo reflejaron.
En la intersección de las rutas 70 y 33, colisionaron un Toyota Corolla conducido por el especialista en psiquiatría Juan Trecco – quien desarrollaba su profesión en América, Trenque Lauquen y General Villegas – y una Renault Captur en la que circulaban cuatro facultativos oriundos de General Pico – entre ellos el pediatra Mario Zunino.
Trecco circulaba por la traza nacional 33 e iba con destino General Villegas, donde el miércoles 29 de agosto debía atender a varios de sus pacientes de aquel lugar, que se quedaron esperando a alguien que nunca llegaría – «La noticia nos cayó muy mal, no lo podemos creer. El Dr. Juan era una persona llena de vida» dijo una mujer que estaba extremadamente acongojada. Trecco era un reconocido especialista que residía en la ciudad de Trenque Lauquen, y que se desempeñaba también como auditor de las licencias para los docentes bonaerenses ante la autoridad provincial. También se desempeñaba como jefe del área de psiquiatría del Hospital Municipal del vecino distrito. Era amante de los deportes, y tenía su corazón muy identificado con el Racing Club de Avellaneda.
Por otro lado, en el Renault de última generación que conducía el Dr. Armando Gurini de General Pico, iba el pediatra Mario Zunino, quien perdió la vida en el acto. Ambos médicos iban junto sus respectivas esposas. Según medios pampeanos se dirigían a un Congreso en Capital Federal. Gurini y las mujeres debieron ser trasladados al Hospital Municipal de la ciudad de América con diversas lesiones.
Carta que le escribió la Dra. Estela Ottria: «Su vida no pasó en vano»
El medio digital En Boca de Todos HD de La Pampa publicó este escrito: «La vida tiene razones, que ni la razón ni el corazón entienden. A Ud. Mario que durante casi 30 años estuvimos cada día trabajado, riendo, peleando y luchando por la vida de cada bebé al que asistíamos. A Ud. que me decía NO MANEJE RÁPIDO DOCTORA. A Ud. que era tan minucioso y estricto con las normas de seguridad. A Ud. que me defendió con sus enormes principios cuando alguien falsamente me difamó. A Ud. que vivió para y por su familia. Quiero decirle que su vida no pasó en vano. SIEMPRE en algún lugar o actitud estará presente. Y MI PROMESA es que si algún día su esposa Cecilia me necesite, ahí estaré para apoyarla. Por siempre en mi corazón y en mis recuerdos más preciados».



