Son casi 70 hectáreas. El acto público fue el viernes 15 de julio a las 11 de la mañana en la Municipalidad de Rivadavia. Este era el tercer intento de venderlo – hubo dos anteriores que no tuvieron oferentes – por parte del estado. El encargado de hacer el remate fue el martillero Roberto Fernández de América. La operación se concretó por 5 millones 700 mil pesos.
Y finalmente se vendió al mejor postor – la base era de 5 millones 700 mil pesos – y en esa cifra se cristalizó el negocio. Ahora de esta manera, el deseo en vida del señor Rolleri se verá realizado. Todo ese dinero será destinado a comprar aparatología para el Hospital de América, tal cual lo dejó asentado en su testamento.
La operación fue: señar el 50% del precio de venta en el acto del remate – al firmarse el respectivo boleto – más la comisión correspondiente al martillero y los impuestos. El resto será, un 30% dentro de los treinta días y el 20% restante al momento en que se efectúe la posesión. La escritura se realizará dentro de los 60 días del acto público. Y como condición excluyente es que bajo ningún caso se entregará la posesión hasta que no se encuentre integrado el total del precio resultante de la subasta. Todos los pagos que deban efectuarse en moneda de curso legal deberán efectivizarse mediante depósito bancario en la cuenta de saldos afectados, abierta en el Banco de la Provincia de Buenos Aires – sucursal América – a nombre de la Municipalidad de Rivadavia.
Cómo fue la comisión: 1,5 % a cargo de la parte compradora, sellado de ley y 10% en concepto de aportes provisionales del martillero actuante, todo en efectivo y ya se hizo en el acto del remate. El comprador deberá constituir domicilio en la ciudad de América. La escrituración: será a cargo de la Escribanía General de Gobierno – podrá admitirse la designación de un Notario a propuesta del adquirente – debiendo éste hacerse cargo de los gastos y honorarios que demande dicha escrituración, quedando la Municipalidad de Rivadavia exenta de todo gasto.
Recordemos que al año pasado fracasó uno de los intentos – este establecimiento agropecuario que era propiedad del Sr. Rolleri había salido a remate el lunes 28 de septiembre del 2015 – así era el deseo del vecino fallecido y que lo dejó asentado en su testamento.
Horas después de concretarse la operación, Argimiro De la Iglesia – no de los hermanos adquirientes – escribió en su cuenta de Facebook (contestando alguna expresión de un vecino) «nosotros no tenemos miles de hectáreas, tenemos 500 propias, y todos los años alquilamos 2.500 más. Pagamos alquiler y arriesgamos. Y todos nuestros empleados son de América y de Sansinena. Además compramos todos los insumos a empresas radicadas en el partido».



